domingo, 28 de octubre de 2012

Hola,
hoy voy a entrar para hablar un poco de la historia de mi tierra, en estos dias he tenido tiempo para leer e informarme un poco, esto se lo agradezco a mi marido que es un defensor nato de la cultura Andalusí y que me ha inculcado este interés por descubrir nuestra verdadera historia, nuestra verdadera identidad.

Andalucía, mi  tierra, mi pueblo, mi gente.

    Hoy me apetece hablar sobre mi tierra, Andalucía; que siempre ha sido tierra de paso y asentamiento de pueblos y culturas, que a lo largo de nuestra historia nos han dejado su impronta con sus defectos y virtudes.

   A la hora de escribir sobre ello, lo voy a hacer en primer lugar, en la manera que siento mi tierra originaria; y en segundo lugar, me centrare especialmente en esa parte de la historia, que a lo largo de los siglos nos han tratado de ocultar y borrar de nuestra conciencia común de pueblo, nuestro pasado más esplendoroso y rico en cultura, ciencias y arte, además de tolerancia hacia otras creencias religiosas.

   Me duele especialmente la manipulación que se nos ha hecho por parte de los distintos regímenes políticos, que nos han gobernado durante siglos, los cuales han tratado de inculcarnos que todo lo que proviene del mundo árabe y musulmán (moros) es malo o negativo; esto provoca en nuestro pueblo un sentimiento de inferioridad respecto de los demás pueblos de España, ya que nosotros mismos nos negamos la parte que mas huella ha dejado en nuestra idiosincrasia.

   Afortunadamente esto está cambiando y en los últimos tiempos estamos reestudiando la historia de Andalucía, y descubriendo que somos un pueblo con un gran pasado, del que no hay que sentir vergüenza, si no orgullo; orgullo de ser andaluces, de hablar como hablamos, de sentir como sentimos nuestras penas y alegrías, de nuestro modo de vida, y de nuestros antepasados, que todos ellos nos han hecho como somos.

   Como un buen edificio, comenzaré por los cimientos y los nuestros son muy antiguos. Hay datos sobre la existencia de andaluces primitivos, que fabricaban hachas de piedra en el paleolítico inferior; pero realmente cuando empieza a formarse nuestro pueblo, es entre los siglos XII y V a.de c. con el pequeño imperio llamado Tartessos.

   Nuestra cultura siempre ha sido una mezcla de Oriente y Occidente, Europa y África; y aunque parezca que el estrecho de Gibraltar nos separa, la verdad es que siempre ha sido un puente de unión entre culturas y pueblos que se han relacionado en ambas orillas con el Mar Mediterráneo como testigo

   Entre esos pueblos estaban los fenicios, que se asentaron y fundaron Gadir y otras ciudades como Malaka por toda la costa andaluza. Procedían de lo que actualmente es el Líbano y Palestina. Ellos introdujeron la moneda (hasta entonces desconocida).

   También han pasado por aquí los griegos, los cartagineses, y los romanos; estos últimos fundaron Itálica y dividieron España en provincias. Andalucía (La Bética) fue la provincia más romanizada de la península; de ella surgieron una serie de intelectuales que escribieron en latín y alcanzaron fama en Roma, como Séneca y Columela y no olvidemos que esta tierra también engendro dos emperadores de renombre como fueron Trajano y Adriano, nacidos en las márgenes de Guadalquivir.

   Después de la época del emperador Constantino, el Imperio empieza a resquebrajarse y la Bética es conquistada por los vándalos.

Los visigodos entraron en la península como aliados de Roma, estos eran mercenarios encargados de eliminar a Suevos, vándalos y alanos. Posteriormente permanecieron en ella y crearon un reino visigodo independiente, que se mantuvo hasta el año 711, fecha de la invasión musulmana.

   Ahora empezare con lo que para mí es la parte más significativa de nuestra historia, en la que nacemos como verdaderos andaluces. Quiero aclarar que, ni los árabes a los que me refiero son los actuales, ni los castellanos son los de ahora, culturizados y democráticos, que han olvidado cuanto les deben a mundo arábigo-andaluz.

   Está demostrado que antes de la invasión militar del año 711 ya había en Andalucía arábigo-musulmanes viviendo en estas tierras como emigrantes al igual que ocurre ahora. También está demostrado que el éxito de la invasión fue debida a que los nativos de la tierra, no solo “no opusieron resistencia” si no que ayudaron a la misma, pues los invasores les daban mejor trato que los reyes visigodos, que tenían al pueblo más o menos que esclavizado. A diferencia de otros los árabes afianzaron sus conquistas gracias a una nueva religión  “El Islam”; pues numéricamente su ejército no era suficiente para dominar un territorio tan grande. A los pueblos conquistados no se les exterminaba, ni se les imponía la conversión al nuevo credo, si no que se les dejaba en libertad de seguir con su religión, su cultura y hasta su organización administrativa a cambio de un tributo razonable.

  Ellos trajeron su cultura recopilada de otros pueblos y propia. Convirtieron Andalucía en un vergel con sus sistemas de riego, crearon escuelas y hospitales gratuitos, nos hicieron más saludables a través de la higiene corporal (baños públicos) y sus sistemas de alcantarillado, además de hacernos más conscientes de la importancia del agua; también nos trajeron su cocina, repostería y hasta el orden en servir los platos.

   Fueron los primeros en llamarse a sí mismos andaluces y sentir orgullo de ello y, como la historia demuestra, ellos no conquistaron la tierra, si no que la tierra los conquistó a ellos y la defendieron de reinos cristianos y musulmanes, de castellanos, almorávides y almohades y cuando no tuvieron más remedio incluso se convirtieron al cristianismo para no abandonarla.

   Luego llegaron los Reyes católicos con su “Reconquista “entre comillas porque aquello fue más bien una nueva invasión, ya que después de ocho siglos los que vivían aquí no eran árabes, si no andaluces propiamente dicho, hijos y nietos de andaluces, musulmanes, judíos y cristianos, pero andaluces.

   Mataron a desterraron a cuantos pudieron, quemaron nuestros libros, nuestra cultura, nos impusieron su religión a la fuerza, y en vez de tolerancia hacia otras creencias, nos dejaron en nombre de Dios a la Santa Inquisición.

También le arrancaron una de sus lenguas al pueblo, pues al igual que los catalanes y valencianos, vascos y gallegos nuestros antepasados andalusíes también eran bilingües y el árabe era la lengua culta y refinada que se empleaba en Al-Ándalus  y algunos reinos fronterizos.

   Yo me pregunto ¿Qué derecho tiene nadie a conquistar o reconquistar una tierra en el nombre de una religión? sea cual sea esta. y ¿Qué derecho tenían los Reyes Católicos a cristianizarnos? Cuando nuestros antepasados los andaluces visigodos del 711 en adelante decidieron hacerse musulmanes por propia voluntad.

 Y para terminar solo decir que los andaluces somos diferentes al resto de los pueblos españoles, no mejore ni peores; pero la verdad es que aquí las cosas se sienten de otra manera, dígase por el clima, por el sol, porque somos una mezcla de razas y culturas o porque aun somos un poco moriscos. Por todo ello, termino convencida de que el espíritu de los andaluces es, como bien dice Blas Infante en nuestro himno refiriéndose a esos, nuestros antepasados andalusíes. “Los andaluces queremos volver a ser lo que fuimos, hombres de luz, que a los hombres, alma de hombres les dimos.”

 

4 comentarios:

  1. muy buena historia, estoy totalmente de acuerdo con ella.

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  2. Como Andaluza que soy y orgullosa de serlo,me a encantado lo que has escrito me ha llegado al corazón, se nota en las letras la sensibilidad y el arte que tienes.

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    1. Gracias Carmenchu, no esperaba menos de ti; Eres una andaluza ejemplar.
      Un besote enorme para ti.

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  3. Después de mucho tiempo, me he puesto a ver vuestros blog, me he quedado sorprendida, que buen trabajo has realizado, me encanta las personas interesadas por su entorno, su cultura, su historia, la nuestra es como todas bonita interesante y también un poco o un mucho de mala leche, que de todo hay en todas las historias de nuestros antepasados, sí todos son antepasados nuestros, buen trabajo creo que debes seguir publicando cosas aunque la leamos al cabo de muchísimo tiempo, pienso que nunca es tarde, sigue adelante un abrazo enorme

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